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La ducha fría para mejorar tu productividad.

Los próximos meses se dedicarán a ahorrar energía. Entonces, ¿por qué no aprovechar la oportunidad de mejorar también su productividad?

Las duchas frías se han utilizado durante mucho tiempo en el deporte para ayudar a la recuperación muscular después de un entrenamiento intenso o una competición. Sin embargo, los beneficios de las duchas frías no son sólo para los deportistas de alto nivel.

Veamos los beneficios de añadir una ducha fría a tu rutina diaria y añadamos algunos consejos para que todo el proceso sea más cómodo.

 

  1. La ducha fría refuerza la salud física y la inmunidad.

Diga adiós a un sistema inmunitario deficiente con duchas frías regulares. Las duchas frías generan calor corporal interno. El proceso se denomina termogénesis y conduce a una mayor inmunidad, una mejor tolerancia al dolor y al estrés, combate la fatiga y también previene la depresión.

Según un estudio, los participantes que incorporaron las duchas frías a su rutina tuvieron un 29% menos de absentismo laboral.

 

  1. Aumenta tu estado de ánimo con una ducha fría.

Ducharse con agua fría requiere cierta motivación y fuerza de voluntad, lo que puede tener un efecto positivo general en su salud mental. Las duchas frías ayudan a activar el sistema nervioso simpático, creando un efecto antidepresivo. El agua fría en la cara también ayuda a eliminar la somnolencia.

 

  1. Estimula la circulación sanguínea.

Cuando el agua helada salpica el cuerpo, nuestro sistema adaptativo envía más sangre a los órganos. Esto protege los órganos del frío. El flujo sanguíneo aumenta notablemente al tomar una ducha fría.

 

  1. Un cabello y una piel más sanos.

Haz que tu pelo y tu piel brillen bajando la temperatura de la ducha. El agua fría ayuda a retener la humedad para evitar la rotura del cabello y cierra temporalmente los poros de la piel, dejando la cara menos roja e hinchada.

La mejora de la circulación sanguínea también aporta un brillo saludable a la piel y al cabello.

 

  1. Gestión del tiempo.

Cuando salgas de la ducha de hielo por la mañana, estarás más alerta y enérgico, listo para afrontar el día y sus retos. Aunque esto no es un efecto directo de las duchas frías, si eres una de esas personas que se preguntan cómo mejorar su capacidad de gestión del tiempo, este simple cambio puede suponer una gran mejora para esos periodos de pereza. Una ducha fría a primera hora de la mañana te hará estar más alerta, ser más eficiente en el trabajo y tener más entusiasmo.

 

  1. Aumento de los niveles de testosterona.

Al igual que el ejercicio aumenta los niveles de testosterona, unos minutos en la ducha fría también los aumentarán. Así, su nivel de testosterona se mantiene alto durante todo el día. Esto aumenta su tasa metabólica, quema grasa, mejora su estado de ánimo general y su espíritu competitivo y aumenta su tolerancia a los problemas.

 

  1. Ventajas físicas.

El agua fría tiene muchos beneficios para la salud. Calma la inflamación y alivia la tensión de los músculos del cuerpo, ayudando a combatir el dolor muscular y articular.

 

En resumen, los beneficios de algo tan sencillo como una ducha fría regular por la mañana pueden combatir eficazmente el letargo y la niebla mental, aumentar la productividad e impulsar el entusiasmo.

 

Consejos para aprovechar al máximo la rutina de la ducha fría

  1. Prepárate mentalmente. Puede ser difícil adaptarse a las duchas frías, así que prepara tu mente para aceptar el frío.
  2. Ajústalo gradualmente. Como las duchas frías pueden ser incómodas al principio, tómate un tiempo para adaptar tu cuerpo al cambio de temperatura. Cuanto más acostumbrado esté su cuerpo al agua fría, más tiempo podrá tolerar las duchas frías.
  3. Hacer ejercicios de respiración. La respiración envía una señal de calma al cerebro, lo que es fundamental para ayudar al cuerpo a afrontar las temperaturas frías.
  4. Hazlo una rutina. Nunca te adaptarás a las duchas frías si sólo las tomas ocasionalmente, así que intenta establecer una rutina diaria.
  5. Intenta alternar las duchas. Si una ducha fría es demasiado dolorosa, pruebe a alternar duchas con temperaturas calientes y frías. Seguirá obteniendo los beneficios de una ducha fría, pero conservando la larga y relajante sensación de una ducha caliente. Sólo asegúrate de terminar la ducha alternativa con agua fría.

 

Ahora depende de ti. Disfruta de tu ducha.

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